domingo, 14 de octubre de 2007

A TIENTAS -Duncan Dhu-

Pienso en otoños que ya fueron (Tiempos de inicio y de reflexión, cuando nos conocimos)
Pienso en inviernos que volvieron (Malos momentos, de ambos, que nos obligaron a evolucionar)
Sin ti... no es igual... (Si no estuvieras tú, no sería igual, eres mi bastón, en quien confio)
Busque en tus ojos mi destierro (Eres un espejo para mi corazón. Tú podrías comprender) mi soledad
Sigo tus pasos, voy a tientas (Estoy contigo, nunca te abandoné, me implico... te sigo)
Di... ¿a dónde vas? (Querría saber que será de nosotros, pero solo lo descubriré con tiempo)
Quise llorar, (Así me siento, cada vez que te pasa algo malo)
por ti y por mi (Por qué me veo reflejado en ti
Un día más (Un día más)
Un día más ...
La Luna esconde su mirada (Sigo persiguiendo la felicidad, el bienestar, el estar seguro de mi;)
Y yo quiero conquistarla (pero nunca la alcanzo...)
Ya ves, todo es igual (Cambio muy lentamente, al final siempre soy el mismo...)
Un llanto lento, un llanto amargo (Lloramos por lo que pudimos ser...)
Un llanto al fin desesperado (Por lo que perdimos y no supimos valorar)
Y yo... yo no se llorar. (Pero los dos somos demasiado duros para aceptarlo y demostrar que lo añoramos)
Quise soñar, (Cada vez que te ríes, que te pasa algo bueno)
por ti y por mi (Por que también me río y disfruto y se me marca una sonrisa...)
Un día más (Todos los días)
Un día más (Por muchos años)
No me asusta gritar Tú nombre en la oscuridad (No me da miedo decir que te conozco, no me avergüenzo, al revés: tengo mucha suerte de conocerte...)
En este exilio que me has obligado a compartir... (Aunque sea por Internet...)
Es como un filo de navaja (Es una relación muy difícil)
Este camino que ahora sigo amor (Y haces bien en estar alerta. No dejes que esto muera)
No volveré (O está frase podría hacerse realidad. Yo lo intentaré también)
Quise llorar, (Hasta el fin de los tiempos, y hasta el fin del mundo)
por ti y por mi (Llevaré tu recuerdo, conmigo, en mi corazón...)
Un día más (Siempre)
Un día más (Siempre)
Quise soñar, (Y si un día te encuentro... y compruebo que eres real...)
por ti y por mi (Quizás te abrace y ya nunca mas te deje partir)
Un día más (Para siempre)
Un día más (Y por siempre...)

sábado, 13 de octubre de 2007

SOBRE RELACIONES DE PAREJA II

Si me dieran una vida para poder saborear todo al máximo,
decir lo que nunca saldría de mi boca,
hacer lo que mi atrevimiento nunca me permitió,
la tomaría ahora mismo,
pues es ahora mismo cuando tú has entrado en mi vida.
Estoy seguro de tu reacción: no ignorarás lo que te escribo.
Porque te considero una persona con la que hablar...
es algo como el respirar, natural y sin miedo.
Por eso háblame, di lo que piensas de mí,
de mi sentimiento hacia tí,
de si algún día será posible que el chocolate
al que siempre me estás invitando y nunca me tomo,
lo haga mirándote a los ojos y escuchando que yo te gusto.
Seguiré viéndote y mi mayor miedo es que nuestros encuentros
se queden en silencios o en un simple hasta luego,
mi intención es que sepas que desde que te conocí
algo no es como antes, algo has cambiado.

SOBRE RELACIONES DE PAREJA I

La culpa es tuya por abrazarme como lo hiciste la primera vez que subiste a mi casa. Así no se abraza a una mujer a la que, según tus propias palabras “no consideras amiga, porque tú no te enrollas con las amigas” y si es sólo un rollo tampoco deberías haberme abrazado así. Ninguno lo hace, ni siquiera a mi me apetece abrazarles después de echar un polvo. Cuando se ha pasado el calentón sólo quiero que se vayan y me dejen dormir tranquila, porque dormida no siento nada.

Yo abrazo como abrazo... no es que abrace de una manera o de otra, yo abrazo así... ¿Qué le pongo mucha pasión? Es que a mi me gusta abrazar, dicen que las cosas se pueden hacer bien o muy bien pero cuando haces una cosa con alagría y con todo el corazón porque te sientes bien haciendolo... Te sale todo natural.

El cuerpo, o el cerebro no se pone a segregar feniletilamina por las buenas, ni por cualquiera y te juro que esa noche tenía la sensación de estar bajo alguna sustancia extraña ( y yo no fumé, no como para colocarme así) y tampoco tenía ganas de dormir y el subidón hizo que me sintiera tan bien durante algunos días que deduje que mereció la pena estar contigo porque hacía mucho tiempo que no me sentía así de bien.

Yo disfruto cuando la otra persona disfruta, es así, me esfuerzo por hacer que la otra persona este agusto porque si está a disgusto, no puedo seguir... Cuando estás con una persona que te hace sentir bien, esa sensación y esa situación es normal que quieres que siga y que se repita y que no se acabe.

Pero luego empiezas a recular, ahora sí, después no, ahora estás estresado, después estás caliente. Hablas de “relación” de “libertad” dices que te tomas “esto en serio” que “es especial” pero si te saco el tema dices que se te corta el rollo. Yo no soy independiente emocionalmente, ya no. Ahora no dejo de pensar en ti, de intentar comprender que es lo que quieres y que es lo que sientes. Hay días en los que deduzco que no te importo una mierda y otros en los que creo que estás tan pillado como yo pero te puede el miedo.

Y si yo reculo, es lógico el por qué, ¿no? Reculo por cosas como este correo que estoy respondiendo ahora mismo... Reculo porque me dices que estás enamorada, reculo porque presupones que yo también estoy enamorado... Reculo porque desde el primer dia afirmas que yo te gusto mucho y que tu a mi también me gustas...

Estoy enamorada de ti, lo sé no sólo por el rollo de la reacción química, lo sé porque me trago el orgullo con facilidad y eso no es normal en mi. Lo sé porque cuando decido pasar de ti siento una extraña melancolía y me pongo de mala leche. Lo sé porque cuando te veo siento un calorcito en el estómago que me sube hasta el pecho y me descoloca por un rato. Lo sé porque cuando estoy contigo estoy tranquila y no tengo dudas, ni miedo, y todo surge de forma natural.

No lo sabía, o no quería saberlo la verdad. Pero creo que llegado este momento, tengo q creer que es cierto, que estas enamorada de mí. Lo que sí me gustaría saber es si ha sido culpa mía o te has enamorado tú solita... Supongo que esos abrazos y esos besos han ayudado algo... Aunque yo personalmente, no se donde está el límite entre la pasión - deseo y el estar enamorado...

Ahora necesito saber qué sientes tú, si te pasa lo mismo que a mi o no y si te pasa lo mismo sabré esperar hasta que decidas dejar tu independencia emocional y aprendas a liberar tus sentimientos sin miedo, las decepciones duelen, sí, pero sufre más el que no ama. Y si no te pasa lo mismo que a mi, es decir, si no estás enamorado dímelo también, prefiero la desilusión a la duda. Di lo que sea, pero por tus muelas no te quedes callado porque cada vez que callas a mi me entra de todo y nada es bueno y a mi no me gusta estar mal, ni enfadada, ni a la defensiva y menos contigo.

Y no, no reculo como tú dices o me rajo como tu afirmas, ni tampoco soy un capuyo... y me sigues poniendo verde, como si fuera un animal de feria... No, no reculo, pongo freno, que es distinto... Pongo freno por que esta situación o relación o como quieras llamarla se te ha ido de las manos. Y no me apetece que me arrestres contigo a tú terreno. Pongo freno por que ya no eres objetiva... y a mi no me gusta perder el enfoque de las cosas... porque es en ese punto cuando desaprece el suelo bajo tus pies y te precipitas al vacío y ya te dije que no estoy por la labor de precipitarme otra vez...

¿Qué si estoy enamorado? Es obvio que no, principalmente por que yo no me enamoro como tú... Yo no soy de flechazos... Es lógico pues no tengo la fe que tienes tú en los demás... No me fío, lo siento, soy así de desconfiado... Necesito mucho tiempo para confiar en las personas... y desde luego, si me tengo que enamorar de alguien... tengo que confiar en ella... Es imprescindible...

Pero desde luego presionándome y agobiandome e insultandome demuestras que se te va ¡¡¡y cómo se te va!!! y aparte de hacerme daño con esas palabras y hacerte daño a ti (porque no dejas de maquinar y maquinar), me estas alejando de tí... Tú sabrás lo que haces... pero desde luego, si esperas dejarme a mi que tome el rumbo y sea el maduro de los dos... vamos apañaos...

viernes, 12 de octubre de 2007

EL HOMBRE PÉRDIDO Y LA MONEDA DE ORO

Erase una vez, un hombre que participaba en una caravana que atrevasaba el desierto, uno de esos grandes, en un continente grande, que cubre varios países... todo lleno de arena de color crema... dunas enormes y un cielo límpido del color de las turquesas...

Resultó que en una de las jornadas de la travesía, se levantó una tormenta de arena... que cojió a la caravana de sopetón. La cabalgadura donde iba montado nuestro protagonista se asustó tanto que empezó a saltar tirandolo al suelo. El hombre, viendo la situación decidió quedarse quieto, cubrirse con sus ropas y esperar a que pasara la tormenta.

Cuando la tormenta pasó, descubrió que estaba solo, no tenía ni comida ni agua, estaba desorientado y si todo seguía igual, moriría en poco dias. Desesperado, el hombre se arrodilló y clamó al Cielo en busca de un milagro que lo salvará.

"Alá, ayudame a salir del desierto, solo te pido eso, y nada más".

Alá, siempre misericordioso, escuchando su ruego le envío una moneda de oro.

"¿Y para qué quiero yo una moneda de oro? Ya tengo muchas en mi casa."

De lo enfadao que estaba apunto estuvo de tirar la moneda de otro, pues para qué quería él semajante objeto, cuando se estaba muriendo de sed y de ambre... Pero por alguna razón, siempre que intentaba desprenderse de aquella moneda, algo se lo impedía... El caso es que la conservaba, andaba con ella por aquel desierto claiente y delirante, seguía llevandola en la mano...

Y resultó que mientras caminaba, el sol, se reflejaba en la moneda que sostenía la mano de aquel hombre, proyectando reflejos por todo el desierto... Y el vijía de una caravana comercial de gente del desierto vió aquel reflejo, que avisó a su amo.

"Algo brilla en la lajanía, hacía el este, ¿qué debemos hacer amo?"

"Envía a dos hombres y que vayan a ver que es"

Y así el hombre fue rescatado... Y llevado a un oasís... Donde fue admitido entre aquellas gentes que le habían salvado la vida... Preguntó muchas veces donde estaba el mar, pero nadie lo entendía y cuando aprendió su lengua, descubrió que nadie lo sabía... Así que se acostumbró a quella vida... Y continuó conservando aquella moneda que Alá le había mandado...

Un día, pastorenado, se levantó una fuerte tormenta de arena, su montura se encabritó... pero él no cayó pues ya había aprendido a dominar a esas bestias... Aún así trado varias horas en hacerse con el animal... Quedando agotado y desorentado... Decidió subir a una duna enorme para orientarse... Y allí, a sus pies estaba el mar. ¡Por fin! había salido del desierto.

Unos dicen que salió corriendo asustado por la enormidad del mar y la civilización que se habría a sus pies.

Otros dicen que volvió a su casa, con sus riquezas... y sus tierras... y cuando fue ya muy viejo, escribió esta historia para que los demás conocieran sus aventuras...

Y los demás creemos que volvió al oasis por que ya no quería salir del desierto... pues el desierto era tan bueno y tan malo como otro lugar cualquiera... Además, se había dejado la moneda de oro en la tienda... Pero cuando volvió... ya no estaba...

A veces, pensamos que todas nuestras virtudes,
no son suficientes para todo el dolor y el sufrimiento...
inmenso como el desierto que la vida nos tiene reservados.
Es entonces cuando tenemos que hacer valer todo el oro
que llevemos con nosotros, pues por poco que sea,
hasta que no pongamos a prueba su valía... no sabremos si sera suficiente...
Y si Alá nos da SOLO una moneda...
¿Por qué será?

CUANDO HACEMOS TONTERIAS:

Cuando hacemos tonterias, ¿por qué las hacemos? ¿Para hacer más interesante nuestra vida...? ¿o para agradar a los que nos ven...? ¿o para salirnos del típico tópico autodefinido en el que hemos convertido nuestra vida?

Pero hay situaciones que se escapan de nuestro control... y que nos perjudican enormente. El insomnio (disculpen, no se como se escribe) Nos cuesta dormir, asi que nos entretemos con cosas... que después resulta que nos desvelan, por lo que entramos en un circulo vicioso.

Un amigo me dijo: "la culpa de que tenga insomnio es de mis padres". "¿Por qué?" -pregunté. "Pues porque se están haciendo viejos" Resultaba que según su teoría, mientras más viejos nos hacemos, menos necesitamos dormir, y por lo tanto, antes nos levantamos, empezando antes a hacer más ruido. A mi amigo, que le despierten a las 6 de la mañana sus padres "mayores" y no lo dejen dormir "del todo" le provoca un cansancio constante a lo largo del día... Qué soluciona con siestas maratónicas, que impiden que se duerma a una hora aceptable por la noche... osea: el insomnio.

"¿Y si dejaras de dormir siesta...?" "Imposible, si no duermo siesta, tendría que acostarme todos los días a las 9 de la noche... Rompeía mi horario del todo"

Y ahora yo te pregunto léctor: ¿Por qué hacemos tonterías: porque queremos o porque nos obligan?

...y luego dirán...

que si somos pocos, que si somos estúpidos o locos... el caso es que si "somos", como ellos dicen, es porque estamos vivos.

Quizás ellos, sean de ese "tipo" de gente que siempre hace las cosas correctas, en el momento correcto y en el lugar correcto... Que anda por la vida como si no tuviera problemas; que anda por la vida ingnorando los problemas de los demás -jum, ellos se los han buscado-.

Y yo no estoy por quitarles méritos pero esa actitud, me choca un poco... Sobre todo, cuando luego se acercan y te saludan y te preguntan por tu trabajo o por tú familia...

¿Que son todos unos hipocrítas? Quizás seamos todos unos hipocritas o quizás nadie seamos nada... Pero quizá, en ese afán por criticar, se nos olvida que nosotros también tenemos muchos defectos, que también seamos criticables -y que nos molesta cuando se habla de nosotros-.

En fin, que como decía mi abuelo: "ten cuidao en echar mierda a la gente, no sea que lo hagas mal y se te caiga encima".

domingo, 21 de enero de 2007

El por qué de las cosas

Por qué ocurren las cosas, pues porque están afectadas por el tiempo, e influidas por el entorno que nos rodea